domingo, 12 de julio de 2009

Standing there

El tiempo en los viajes, a pesar de ser relevante por la funcion práctica de estos, no puede evitar ser desdibujado, como si en el medio de transporte hubiese un presente ajeno.
En especial, al tener un asunto o decision en mente, el tiempo se vuelve una tela que te envuelve y te asfixia minuto a minuto.

Yo en aquel viaje de tren tenía algo en mente. Una trivialidad, pero en fin, ya hacía tiempo que habia aceptado que las cosas pequeñas no tienen nada malo, que un adolescente no cambia el mundo.
La chica de enfrente era francamente bonita, nada especial, pero no sé qué habría ese día que sentí que debía saberlo. Porque seguro que lo sabía, solo le haría falta un espejo, pero probablemente no lo sabía. Ellas por desgracia no lo saben nunca, incluso cuando refulgen de veras, que hasta hacen sentir mal, como esa chica. Qué pelo, y qué ojos, y qué todo.

Saque mi pequeña libreta y un boli, y en una hoja escribí Eres muy guapa, con una caligrafía cuidada pero no fría. Me quedé mirándolo. Guapa era una palabra demasiado trivial; yo no quería un piropo, quería que supiese que era especial. En otra hoja escribí Eres muy dulce. Me encanta la palabra dulce, por asociarla a la palabra suave, a lo calmado, y así era ella: tenía una belleza calmada y armónica.

Arranqué la hoja y la doblé dos veces por la mitad. Ella esperaba de pie. ¿Tal vez se baje en esta? No creo, lleva todo el viaje así. Nos acercamos a la estación, y entonces me vino como una luz. Eres preciosa. Me saqué la libreta rapidamente, el tren paró, y en una hoja lo escribí efusivo como una llama. Ella ya bajaba del tren, arranqué la hoja e hice ademán de levantarme...no tenía mucho sentido ya, estaba demasiado lejos. Me senté de nuevo.

Pasé el resto del viaje mirando por el cristal, con el papel arrugado y sudoroso en la mano.

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Knocking on Heaven's Door - Bob Dylan

3 comentarios:

  1. O.o Vaya! Te voy a confesar una cosa... Me gusta más "Eres muy dulce". De hecho... creo que si alguien me dedicase esa frase haría todo lo posible para casarme con él. :)

    Un beso!

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  2. Tranquilo, si creo que la realidad de la historia era esa. Aunque a mi me haya costado tanto tiempo darme cuenta.

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  3. La imagen de aquella chica te sacó la dulzura y la belleza que tienes dentro. La mirada descubre en el otro aquello que lleva impreso en ella misma. Por eso al enamorarse, se embellece al otro. Y si coinciden los dos en el mismo sentimiento, pues los dos mucho más guapos y preciosos. Contagio puro.

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